En la oficina no debería haber más de 26 grados

Todos deberían tener presente que no es bueno trabajar a temperaturas que superen los 26 grados. Por supuesto, no se trata de una regla que no ha de romperse. Muchas veces, sobre todo en verano, los ambientes cerrados pueden llegar a superar este ideal.

Además, nadie suele trabajar solo. Siempre hay quienes son más frioleros y quienes se sienten de inmediato acalorados. Las mujeres embarazadas, por ejemplo, pueden reaccionar con mayor sensibilidad a las temperaturas bajas, al igual que quienes tienen un resfriado.

Pero a la hora de establecer un parámetro común, tal vez valga la pena tener esta cifra en mente.

En el verano aquellas personas que suelen sentir mucho calor harán bien en trabajar a horas tempranas de la mañana. También pueden aprovechar esos momentos para ventilar la oficina. Con el correr de las horas, bajar las persianas servirá para mantener el ambiente fresco.

En el invierno, quien sufra el frío intentará no salir tan temprano de su casa. Al llegar, puede subir la calefacción. Pero hay que tener en cuenta que 26 grados, es una temperatura promedio máxima para un equipo de trabajo.

Mujer21/Dpa