No hagas estas cosas si quieres ser feliz

Vivimos agobiados por nuestro ritmo de vida hasta tal punto de que no nos da tiempo a pararnos, pensar y reflexionar si lo que estamos haciendo nos está llevando al objetivo que buscamos. Si lo que más deseas en esta vida es ser feliz, no te pierdas este post en el que te damos las claves para desprenderte de todo lo negativo que te rodea y te impide alcanzar tu plenitud.

El ser humano sufre más con lo que imagina que con lo que verdaderamente sucede. Es una constante que se repite continuamente en nuestras vidas. Por ello, debes impedir que tus pensamientos de lo que aún no ha sucedido te amarguen el día porque puede que los acontecimientos no sucedan tal y como crees y estás sufriendo sin sentido.

Tenemos la estúpida manía de vivir para alcanzar la perfección. Nadie, absolutamente nadie en esta vida es perfecto, además, ¿qué es la perfección? Si nuestro objetivo es ser feliz, tenemos que hacer todas aquellas cosas que nos sacan una sonrisa y el camino no se encuentra en vivir atormentadas por alcanzar el ideal que tenemos en nuestra mente, ya que nos llevará a perder nuestra esencia y personalidad.

Ser feliz

Dejar de lado nuestro ego. Muchas veces no hemos dado nuestro brazo a torcer porque queremos llevar la razón. Una actitud que nos lleva directamente a vivir enfurecidas esperando que la otra persona reconozca que estaba equivocada. Lo mejor en estas ocasiones es pensar fríamente a qué nos lleva este enfado y si realmente merece la pena estar así por orgullo.

Renuncia a tus miedos y creencias limitadoras. Si te han propuesto un nuevo reto y no has sido capaz de afrontarlo porque te has dicho a ti misma que no eres capaz de hacerlo, debes cambiar esto para alcanzar tu plenitud. Todo el mundo tiene sus puntos fuertes y sus débiles, pero el que se te dé mejor una cosa no significa que no puedas lograrlo. Además, cuando consigas hacer aquello que desconocías, sentirás una felicidad de lo más real y bonita.

Ser feliz

No pienses más en el pasado. Lo que ocurrió en el pasado no nos puede atormentar nuestro presente ni condicionar nuestro futuro. El ayer sólo nos puede ayudar a ser lo que somos hoy y a mejorar lo que seremos mañana. De los errores se aprende, de nuestras vivencias también y todo esto nos lleva a que poco a poco tengamos más claro qué cosas nos hacen verdaderamente felices.

Y por último, plantéate una pregunta, ¿estás siendo la mejor persona que podrías ser?

Mujer 21