Disimula tus ojeras y bolsas

Las ojeras y bolsas en los ojos van haciendo su aparición con el paso de los años debido a que nuestra piel va perdiendo su colágeno y elasticidad. Esto es inevitable y debemos aceptar el proceso de nuestro cuerpo. Éste es el primer consejo que os doy para que no desesperéis, simplemente, la aceptación.

Es cierto, en ocasiones la aparición de estas dos enemigas nada tiene que ver con la edad, sino más bien con nuestros hábitos de vida, que al final se refleja mucho en nuestra piel.

Como siempre os decimos el principio básico de la belleza es tener una buena salud. Cuidarnos por dentro y por fuera nos permitirá que el paso del tiempo y sus estragos se ralenticen y nos veremos guapas por mucho más tiempo.

Hay muchos remedios naturales muy eficaces para reducir, atenuar y hasta eliminar estas molestas compañeras.

Aquí tenéis unos cuantos:

1. Elaborar una compresa caliente con dos bolsitas de infusión de manzanilla o té verde, lo harás metiéndolas en agua caliente y dejándolas hasta que se enfríen, metes dos bolitas de algodones en el té y te las aplicas sobre los párpados cerrados durante 10 o 15 minutos.

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2. El pepino contiene minerales que ayudan a la retención de los líquidos en la piel. Corta uno por la mitad y mételo en la nevera hasta que se enfríe, luego córtalo en rodajas y colócalo sobre tus ojos cerrados durante 15 minutos.

3. Lava una patata mediana, quítale la cáscara y corta un par de rodajas muy finas del tamaño de los ojos. Colócalo sobre cada párpado cerrado y mantenla en esta posición diez minutos.

4. Cuece una manzana y haz un puré con ella cuando esté blanda. Mételo durante 10 minutos en el congelador. Luego aplícatelo sobre una tela limpia encima de cada párpado cerrado durante unos minutos.

5. Coge 2 hojas de hamamelis y mételas en una taza de agua que esté hirviendo. Tápala y déjala en la nevera hasta que se enfríe. Luego con unas bolitas de algodón, aplícatelas sobre el área afectada.

6. Coloca unas hojas de menta lavada en la nevera por varias horas. Una vez frías, aplícatelas sobre la zona. También lo puedes hacer mediante una infusión hecha con la menta y luego te la aplicas con bolitas de algodón.

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7. Mete en el congelador dos cucharitas y cuando estén muy frías, póntelas sobre los párpados cerrados. Muévelas, masajeándote la zona.

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