Romanticismo barato

Hay mil maneras diferentes de decir te quiero, el caso es demostrarlo y aquí os dejamos algunos de los planes más divertidos y a la vez asequibles para nuestros bolsillos. Lo que importa es el factor sorpresa y eso es algo con lo que contamos en cuantos nos alejamos un par de pasos de la rutina.

Recogerle del trabajo: una acción tan simple como esa puede ser el anticipo de una gran velada. Antes solo debemos cerciorarnos que no tiene ninguna reunión fuera del lugar de trabajo. Estaría gracioso estar esperando en la puerta de su oficina, mientras que él ya está repanchingado en el sofá de casa.

Cenita sorpresa en casa: una buena cena (algo que nos guste a los dos), regado con un buen vino y las velitas que no falten. A veces el hecho de cenar algo especial hace olvidarnos del automatismo al que estamos acostumbrados, (nota: evitar hacerlo en fechas importantes para tu pareja: partidos de fútbol, cumpleaños de amigos, etc)

Cine en el hogar: aunque no lo frecuentes aún existen aquellos comercios en los que alquilabas películas, sí, sí, los videoclub sobreviven o incluso las muy de moda ahora, plataformas en las que a veces tienes demasiadas opciones pero casi siempre encuentras lo que buscas. Qué mejor plan que una peli romántica, unas palomitas de microondas y una tarrina de medio litro de helado. A nosotras nos encanta (quizás a ellos no tanto) y si ya lo tenemos organizado no podrán decir que no. Lo ideal es alquilar o elegir dos películas por si acaso, una para ellos y otra para nosotras, así en nuestra mini maratón cinematográfica disfrutaremos los dos.

Ruta por tu ciudad: a priori puede parecer aburrido, pero si te organizas bien, puedes programar actividades, dependiendo de los gustos de cada uno, desde una caña en un bar típico, un circuito en bicicleta, una exposición gratuita, a un paseo por un parque emblemático, cada ciudad tiene sus rincones solo hay que saber encontrarlos.

Recopilación musical: hay canciones que marcan una época, lo mismo ocurre en nuestras relaciones, y si tenemos buena memoria sería fantástico hacer un cd o lista de reproducción, con los singles que nos han ido acompañando en nuestro recorrido o simplemente aquellas que nos recuerdan a la otra persona en cuanto oímos un par de notas, antes era básico regalar una cassette con tus/sus “éxitos”.

Masaje relajante: existen locales que hacen masajes a parejas, pero como hablamos de planes baratos a lo mejor no nos lo podemos permitir. Pues el único gasto que tenemos que hacer es comprar aceite para masajes (el de Johnson con olor a bebe nos vale, y si es de marca blanca también). Ambientar una parte de nuestra casa para el masaje, luz tenue, incienso, algo de música relajante. Sólo hay que pedirle que se tumbe y que se deje llevar. Y a la media hora, cambio. No van a ser ellos los únicos que disfruten.

Estas son algunas de las ideas que proponemos desde la redacción, y recordad, lo importante no es llenar los días de “te quieros”, es hacer de cada instante un momento especial a nuestro/ su lado.