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No todos los visitantes deben alzar al bebé recién nacido

Cuando nace un bebé, todos quieren conocerlo: parientes, amigos y compañeros de trabajo. Y una vez que llegan a la casa, la mayoría de los visitantes quiere, además, alzar al retoño.

Sin embargo, los pediatras opinan que el bebé no tiene por qué pasar de brazo en brazo. Para un recién nacido, cada nueva persona, cada nueva voz y cada nuevo olor generan una nueva impresión. Y si éstas son muchas en el día, el bebé se estresa, por más que los adultos no lo noten.

Por otra parte, si los padres se sienten sobrepasados con tanto movimiento de gente, lo mejor es decir claramente que no. Otra opción es proponer una visita a la casa de los interesados con el bebé. De esta forma, son los padres los que deciden cuándo es hora de ponerle fin.

Mujer21

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