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Queso, frutas y dulce: una combinación soñada

Fresas con queso de cabra, ensalada de frutas con queso azul, camembert con manzanas asadas: el queso se asocia muy bien con frutas y dulces como la miel o la mermelada. De acuerdo con los paladares gourmet, todo lo ácido queda bien con lo dulce.

El queso azul es uno de los quesos que mejor se adaptan a un postre y combina muy bien con peras al vino tinto o frutas al ron. El queso azul también brinda un toque especial a cualquier macedonia con frutas de estación.

Otros chefs recomiendan combinar el queso azul con higos, dátiles y damascos. Para preparar un delicioso dip, se puede hacer un puré con los dátiles y mezclarlos con queso fresco de cabra.

El mango y las fresas también son excelentes para preparar dips, con quesos cremosos como el requesón o el queso fresco. Incluso se le puede dar aroma a la preparación con algunas flores de lavanda y aceite de naranja o con un poco de aceite de oliva a la naranja.

El queso de cabra ahumado queda muy rico con una ensalada de manzanas.
El queso de cabra ahumado queda muy rico con una ensalada de manzanas.

Las nueces también son un complemento perfecto para los postres con queso. Se recomienda combinar los quesos de gusto más fuerte con nueces ligeramente tostadas. También se pueden caramelizar con miel y servir este crocante con un queso semiduro.

Una de las combinaciones más clásicas es la de queso y uvas, aunque muchos cocineros dicen que con peras queda mucho mejor. Si, de todas formas, prefiere las uvas, se recomienda pelarlas y sacarles las semillas.

Un postre muy fácil con queso, es hornear ricota fresca con un gusto cremoso y dulce durante unos 45 minutos, hasta que esté ligeramente dorada. Una vez salida del horno, se la sirve con miel y sésamo, tibia.

Todos los quesos pueden asarse, por lo que se prestan muy bien para los postres. Lo importante es que la temperatura no sea demasiado alta.
Todos los quesos pueden asarse, por lo que se prestan muy bien para los postres. Lo importante es que la temperatura no sea demasiado alta.

Básicamente, todos los quesos pueden asarse, por lo que se prestan muy bien para los postres. Lo importante es que la temperatura no sea demasiado alta. Las frutas deben contener bastante azúcar para ser asadas. Hasta la sandía se puede asar si tiene azúcar suficiente.

Los quesos también se prestan muy bien al ahumado. El roquefort queda estupendo con manzanas asadas. Para ello, hay que rellenar las manzanas con una masa de queso roquefort, nueces, manteca, miel y estragón fresco. También se las puede preparar con camembert, avellanas y arándanos rojos.

Un postre más refrescante consiste en macerar fresas con cava y coronar las frutas con una cucharadita de queso de cabra fresco.

Ulrike Geist (dpa)

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